AUTOR: MARVIN HARRIS
CAPITULO: BRUJAS (ESCOBAS Y AQUELARRES; LA GRAN LOCURA DE LAS BRUJAS; EL RETORNO DE LAS BRUJAS)
Tras la lectura se llega a una pregunta que quizás resuelve el enigma de las brujas; que tanto despreciamos por ser augurio de eventos indeseables, o quizás porque así no lo inculcaron ¡desprecio a las brujas! Seguramente la respuesta está en el ¿Por qué el resultado principal del sistema de caza de brujas, consistió en que los pobres llegaron a creer que eran víctimas de brujas, y diablos, en vez de príncipes y papas?.
La Iglesia y el Estado montaron una denodada campaña contra los enemigos fantasmas del pueblo. Las autoridades no regatearon esfuerzo alguno para combatir este mal, y tanto los ricos como los pobres podían dar las gracias por el tesón y el valor desplegados en la batalla. El significado práctico de la manía de las brujas consistió, así, en desplazar la responsabilidad de la crisis de la sociedad medieval tardía desde la Iglesia y el Estado hacia demonios imaginarios con forma humana. Preocupadas por las actividades fantásticas de estos demonios, las masas depauperadas, alienadas, enloquecidas, atribuyeron sus males al desenfreno del Diablo en vez de a la corrupción del clero y la rapacidad de la nobleza. La Iglesia y el Estado no sólo se libraron de toda inculpación, sino que se convirtieron en elementos indispensables. El clero y la nobleza se presentaron como los grandes protectores de la humanidad frente a un enemigo omnipresente pero difícil de detectar.
El término Inquisición (latín: Inquisitio Haereticae Pravitatis Sanctum Officium) hace referencia a varias instituciones dedicadas a la supresión de la herejía en el seno de la Iglesia Católica. La Inquisición fue un tribunal eclesiástico establecido en Europa durante la Edad Media para castigar los delitos contra la fe. Sus víctimas eran las brujas, los homosexuales, los blasfemos, los herejes (cristianos que niegan algunos de los dogmas de su religión) y los acusados de judaizar en secreto. Los acusados eran brutalmente interrogados, mediante torturas, y ejecutados sin ninguna piedad, requisándose sus bienes.
Se podría pensar que la inquisición fue creada para hacer o demostrar que el gobierno y la iglesia eran los que poseían el “poder”, eran ellos lo que podían decidir o arreglar a su modo las circunstancias, cualquier tipo de rebelión contra la ley era castigado severamente y todo era tapado de tal forma que el pueblo no se diera cuenta de las verdaderas intensiones del gobierno y la iglesia.